En Specter integramos contabilidad, nómina, auditoría y cumplimiento fiscal en una sola firma. Convertimos tus obligaciones en información para decidir mejor y te respaldamos ante la autoridad.
Atención directa con quien lleva tu cuenta, sin intermediarios.
Cada cifra cuadra y cada soporte está donde debe estar.
Decisiones tomadas con enfoque de negocio, no solo de trámite.
Somos una firma contable y fiscal especializada en acompañar a empresas en crecimiento. No solo cumplimos tus obligaciones. Las ordenamos, las explicamos y las convertimos en información útil para tu negocio.
Trabajamos con la disciplina de quien sabe que cada peso y cada plazo cuentan. Desde la operación contable del día a día hasta la planeación fiscal, te damos claridad, orden y respaldo, siempre con honestidad y ética profesional.
Specter y FD Abogados trabajan juntas por su propia naturaleza. Lo contable y lo fiscal se sostienen en lo legal, y al revés. Cuando el trabajo llega a esa frontera, la cruzamos juntas.
Una firma que cubre la operación completa, del registro diario al cierre y del cumplimiento a la estrategia.
Pólizas, estados financieros y contabilidad electrónica conforme al SAT. Tu información financiera ordenada y confiable, lista para decidir y para auditar.
Declaraciones, CFDI y conciliaciones presentadas en tiempo y debidamente soportadas, para que una revisión te encuentre con todo en orden.
Nómina calculada y timbrada con precisión, expediente laboral en regla e integración correcta de IMSS e INFONAVIT. Cumplimiento impecable y tranquilidad para tu equipo.
Revisión financiera, operativa y fiscal que anticipa riesgos, fortalece tus controles y libera flujo de efectivo. La certeza de saber dónde estás parado.
Recuperación de saldos a favor de IVA e ISR, compensaciones y seguimiento del trámite ante el SAT. Convertimos los impuestos pagados de más en flujo de vuelta para tu empresa.
Declaraciones omitidas, opinión de cumplimiento en negativo y sellos digitales restringidos. Ponemos al día lo que quedó atrás para que tu empresa vuelva a facturar y a operar con normalidad.
Procesos depurados, reportes directivos y control puntual de XML, cuentas por cobrar y por pagar. Información oportuna para dirigir con números, no con intuición.
Estrategia fiscal, financiera y patrimonial a la medida, con atención y defensa ante la autoridad. Convertimos el cumplimiento en una ventaja para tu negocio.
El marco antilavado se rehizo en dos escalones. La reforma a la Ley entró en vigor en julio de 2025 y su Reglamento se reformó en marzo de 2026, por primera vez desde 2013. Cambiaron los umbrales, la conservación de expedientes y la identificación del beneficiario controlador, y se sumó el desarrollo inmobiliario como actividad vulnerable. Te ponemos en regla y te mantenemos así.
La mayoría de las empresas llama a un contador cuando ya recibió un documento que no entiende. El primer error suele ser tratar todo como si fuera igual. No lo es. Estos son procedimientos distintos, no pasos de uno solo, y cada uno cambia qué hay que hacer y cuánto tiempo hay para hacerlo.
Es lo primero que llega y lo que más confusión genera. Una carta invitación o una comunicación de vigilancia profunda no es un acto de fiscalización. No abre plazos, no determina créditos y no es impugnable, porque por sí misma no produce efectos jurídicos.
Eso no significa ignorarla. Significa que hay margen para responder con orden, corregir si procede y dejar constancia. Es la etapa más barata de todas y la que más se desaprovecha.
Se notifica por buzón tributario con una resolución provisional que puede venir acompañada de una preliquidación. Aquí ya corren plazos y el buzón se revisa, no se espera a que alguien avise.
La autoridad pide tu contabilidad y la revisa en sus oficinas. Empieza con la notificación del inicio de facultades y tiene que concluir dentro de un plazo máximo de doce meses.
Cuando llega ese oficio tienes veinte días para desvirtuar o corregir. Si la revisión abarcó más de un ejercicio, se amplía quince días más, pero solo si presentas el aviso dentro de esos primeros veinte.
Aquí se gana o se pierde el asunto. Después es litigio.Los visitadores se presentan en el domicilio fiscal. Mismo tope de doce meses. La diferencia práctica es que lo asentado en las actas parciales queda, y entre la última acta parcial y el acta final deben transcurrir cuando menos veinte días para desvirtuar. Lo que no se aclara ahí se aclara después ante un tribunal.
Es el procedimiento más agresivo y el más nuevo. Al notificarse la orden, la autoridad suspende de inmediato tu sello digital, así que dejas de facturar desde el día uno, antes de que se resuelva nada.
Los plazos son cortos. Tienes cinco días hábiles para desvirtuar la presunción de falsedad y la autoridad tiene quince para resolver, con un tope de veinticuatro días hábiles para todo el procedimiento.
Cinco días no alcanzan para armar un expediente. Solo para entregar el que ya existe.Si no se desvirtuó, la autoridad tiene seis meses para emitir la resolución que determina el crédito fiscal. A partir de ahí el camino es recurso de revocación o juicio de nulidad.
Una carta invitación bien respondida cuesta una fracción de lo que cuesta impugnar después, y muchas veces evita que haya algo que impugnar. Specter te acompaña mientras corren las facultades de comprobación, desde la primera comunicación hasta la resolución. Si hay que impugnarla, el asunto lo toma FD Abogados, con el mismo expediente y sin volver a empezar.
Sabes en todo momento qué sigue, qué necesitamos de ti y qué vas a recibir.
Revisamos tu situación contable, fiscal y operativa para entender dónde estás y qué riesgos hay.
Te presentamos un plan a la medida, con alcance y honorarios claros. Sin letras chiquitas.
Ponemos en orden y al día la contabilidad, las obligaciones, la nómina y el cumplimiento.
Te mantenemos en regla mes con mes y a tu lado cuando llega una decisión importante.
Publicamos esto porque casi nadie lo hace y porque evita la mayoría de los problemas. No es una lista de exigencias, es cómo funciona el trabajo cuando funciona.
Estados de cuenta de todas las cuentas, no solo de la principal. Un movimiento que aparece después descuadra el mes entero.
Las declaraciones tienen fecha límite legal y revisar toma tiempo. Al contratar acordamos contigo una fecha de corte mensual. La información que llega encima del vencimiento se presenta como venga.
Archivos digitales legibles. Fotografías de pantalla, capturas parciales y documentos incompletos alargan el trabajo y aumentan el riesgo de error.
Un socio nuevo, una cuenta nueva, una operación fuera de lo común, un cambio de actividad. Casi todo se puede estructurar bien antes y casi nada se puede arreglar después.
Ahí se envían declaraciones, acuses y avisos con efectos. WhatsApp sirve para el día a día, no sustituye al correo ni deja constancia de entrega.
Un interlocutor designado por tu parte evita instrucciones cruzadas y versiones distintas del mismo dato.
La defensa fiscal en litigio, la estructura corporativa, los contratos y el M&A los atiende FD Abogados, la firma legal del grupo. Un solo equipo, cobertura completa.
Atendemos negocios con dinámicas distintas, y eso cambia la nómina, el flujo, los riesgos y la forma de cumplir.
Operación intensiva, nómina compleja y cumplimiento que no puede esperar.
Carta Porte, control de flota y la deducción correcta de combustible, casetas y operadores.
Control de inventarios, flujo de efectivo y obligaciones fiscales al día.
Orden contable y fiscal para escalar sin sobresaltos ni sorpresas.
Acompañamiento bilingüe para operar en México con certeza y respaldo.
El régimen correcto y la planeación adecuada para tu actividad.
Cumplir con el SAT es lo mínimo. La diferencia está en cómo trabajamos y en el criterio con el que decidimos.
Antes que una firma fiscal, venimos de más de una década dirigiendo operaciones reales. Entendemos tu negocio por dentro, no solo tus declaraciones.
Si el asunto se vuelve legal o técnico, no empiezas de cero con un desconocido. Se resuelve dentro del grupo, con las mismas personas y la misma información.
Atendemos en español y en inglés, sin traductores de por medio. Tu matriz entiende sus números sin que se pierda precisión técnica en el camino.
Te decimos lo que le conviene a tu empresa, no lo que es más cómodo de facturar. Y cuando la respuesta correcta es que no, también la damos.
La mayoría de los despachos publica lo que sabe hacer. Preferimos empezar por lo contrario, porque es lo que de verdad define con quién se puede trabajar y con quién no.
Un comprobante no acredita nada por sí solo. Si la operación no existió, no hay CFDI que la sostenga, y quien la deduce responde igual que quien la emitió.
Si la contabilidad viene de otro despacho y no nos dejan auditarla antes, no la firmamos. No es desconfianza hacia el colega. Es que la responsabilidad se transfiere con la firma y no se puede asumir a ciegas.
Primero se entiende la operación y después se planea sobre ella. Cuando lo primero que se pregunta es cuánto se quiere pagar, antes de saber a qué se dedica la empresa, la respuesta es no.
Nadie puede prometer eso. Lo que sí podemos es dejar el expediente en condiciones de sostenerse cuando llegue.
Si la documentación de una operación está incompleta, lo decimos por escrito en el momento. No cuando llega el requerimiento y ya no hay margen.
Si una parte del alcance deja de tener sentido para tu operación, lo decimos y se ajusta. Un servicio que no aporta no se factura.
Si algo de lo anterior te resulta incómodo, probablemente no somos el despacho que buscas. Y está bien saberlo desde ahora.
Desde el 1 de junio de 2026, Specter opera bajo un modelo íntegramente digital. No fue una concesión a la distancia, sino una decisión estratégica. La demanda creciente de empresas en distintos puntos del país nos llevó a rediseñar la operación completa, para sostener la misma cercanía, el mismo rigor técnico y los mismos tiempos de respuesta con cada cliente, sin importar el estado desde el que opere. Hoy, tu firma contable y fiscal está donde tú estés.
Atendemos a tu empresa en cualquier estado de la República desde una operación cien por ciento digital.
Procesos, entregables y comunicación por medios digitales, con la seguridad que tus datos fiscales exigen.
Videollamadas, mensajería y respuesta ágil. La cercanía no la da la oficina, la da la atención.
Cuéntanos qué necesitas y te respondemos a la brevedad. La primera conversación es para entender tu situación, sin compromiso.